Se acabó la guerra

BOPG dilluns 29 Agost 1898
PRESIDENCIA DEL CONSEJO  DE MINISTROS
Real decreto
En cumplimieato de lo estipulado en el art. 4.º del Protocolo firmado en Washington el día 12 del corriente mes de Agosto por Mi Plenipotenciario y el de los Estados Unidos de América; de acuerdo con el parecer de Mi Consejo de Ministros;
En nombre de Mi Augusto Hijo S. M el Rey D. Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino, Vengo en nombrar Comisarios para convenir y ejecutar los detalles de la evacuación de la isla de Cuba á D. Julián González Parrado, General de División; D. Luis Pastor y Landero, Contraalmirante, y el señor Marqués de Montoro, y para convenir y ejecutar los detalles de la evacuación de la isla de Puerto Rico y de las demás islas que se encuentran actualmente bajo la Soberanía de España en las Antillas á Don Ricardo Ortega y Diez, General de División; D. EugenioVallarino y Carrasco, Capitán de navio de primera clase, y D. José Sánchez del Águila y León, Auditor de División.
Dado en Palacio á veinte de Agosto de mil ochocientos noventa y ocho.—María Cristina.—El Presi-dente del Consejo de Ministros, Práxedes Mateo Sagasta.

Una vez finalizada la última guerra de Cuba, el boletín del miércoles 22 de marzo de 1899 desvela la cifra  de soldados involucradoss en el finiquito del conflicto, en las notas de la  pagaduria del ejército.

BOPG dimecres 22 Març 1899
MINISTERIOS DE LA GUERRA Y HACIENDA
Exposición
Señora: La deplorable demora que viene sufriendo el pago de los alcances á que tienen derecho las fuerzas repatriadas de las islas de Cuba y Filipinas, no proviene, como con error ha supuesto una parte de la opinión, ni de falta de crédito legislativo, pues se trata de un gasto cuya aplicación á los autorizados para aquellas campañas no admite duda, ni de falta de recursos, porque lo mismo el anterior Gobierno de V. M., que el presente, han estado siempre dispuestos á arbitrar, mediante operaciones de Tesorería los necesarios para atender al cumplimiento inmediato de obligación tan sagrada.
La única causa del conflicto es la inmensa dificultad que ofrece á la Administración militar el reconocimiento y la liquidación individual de aquellos créditos. La división de las fuerzas y el movimiento de las columnas en tan largas y accidentadas campañas, la distinta situación de los Cuerpos, la disolución de unos y la transformación de otros, el crecido número de bajas, la irre-gularidad que esos y otros motivos han introducido en el pago de los haberes y en la contabilidad de los Cuerpos, hacen imposible que, aun con un esfuerzo extraordinario, la administración militar lleve á término la liquidación de los alcances en un plazo inferior á dos años.
Basta decir. Señora, como complemento y justificación de las indicaciones expuestas á V. M., que se trata de reconocer y liquidar derechos devengados durante un término medio de treinta y dos meses á 125.447 repatriados de Cuba, á los causa habientes de 53.572 fallecidos, á 34.853 soldados que pasan á continuar sus servicios en la Península y de otros 9.378 licenciados y bajas ignoradas, pudiendo calcularse en 4.500.000 operaciones nada fáciles de liquidación, el empeño que por tal concepto pesa sobre las oficinas militares de contabilidad.
Madrid 16 de Marzo de 1899 . – Señora: A.L.R.P. De V.M. , Camilo G. De Polavieja . – Raimundo Fernández Villaverde