Memorias de Maria de las Nieves sobre el sitio y caida de Ripoll el 1873

Maria de las Nieves de Braganza y Borbón, mujer de don Alfonso de Borbón hermano del pretendiente Carles VII, escribe sus  memorias: Mis memorias, sobre nuestra campaña en Cataluña en 1872 y 1873 y en el Centro en 1874. ( editada per Epasa-Calpe el 1934)

“Cuando nosotros llegamos el 22 de marzo de 1873; a las dos de la tarde, seguidos de Savalls, ante Ripoll, nos encontramos con que las fuerzas que tenían la misión de comenzar el asalto,y a este fin fueron enviadas por delante, no habían aún cruzado con la guarnición sino unos pocos tiros, sin consecuencias, pues la entrada se presentaba ardua y, en vista de esto, esperaban la llegada de las demás tropas que venían con nosotros.
En este momento, don José Pascual, jefe de la compañía de Guías del Infante, que nos acompañaba, poniéndose a la cabeza de su pequeña fuerza y de unos pocos zuavos de la naciente compañía, más tarde convertida en batallón, gritó: “¡Adentro!” Y al paso de carrera, cargando a la bayoneta, seguido de los suyos, atravesó el puente, y fue tal el ímpetu del ataque, que el enemigo les dejó libre el paso. Una vez dentro de la fortaleza esta fuerza nuestra, las demás la siguieron con gran arrojo. Se les presentaba entonces penosa tarea, porque el interior de Ripoll estaba bien fortificado y había que vencer, uno tras otro, numerosos obstáculos.
Nosotros, acompañados de Savalls, del Cuartel General y de la Escolta de propietarios, ocupamos un altito frontero a la ciudad, frente al cuartel de Carabineros, que se hallaba igualmente en un sitio algo elevado. Quedamos primeramente a caballo; luego, echamos pie a tierra. Desde nuestro punto de observación veíamos mucho de cuanto pasaba. Los carabineros nos dirigieron unas balas, aunque con mucha benignidad, y mientras tanto sufrían 1os nuestros en la ciudad un violento fuego.
En el lugar en que nos hallábamos había una gran pila de paja prensada, y algunos de los que por primera vez oían silbar las balas, encontrando en ellas poca gracia, se acogían al amparo de la tal pila; pero el cuerpo de ésta tenía entrañas débiles, por lo que se vio, y con gran susto notaron los que se habían abrigado, tras su amparo que aquellos malos bichos atravesaban la paja y se presentaban a saludarles.
Verdes del susto, abandonaron su refugio los que en la pila lo habían buscado; pero, dominando su miedo, quedaron, sin embargo, bastante cerca de nosotros, dando pruebas de verdadero valor. A mi parecer, es mucho más valiente el que siente el miedo y lo vence que el que no se asusta.
Poco antes del ataque a Ripoll nos llegó un cañoncito; fabricado creo que en Olot. Todos le habíamos saludado con entusiasmo y fue bautizado con el nombre de la chocolatera. Constituía por entonces la única artillería que poseíamos y, ufanos de tenerla, marchamos con ella al asalto de Ripoll. Era su Comandante el valeroso Coronel Segarra. Empezó la chocolatera a cumplir con su deber cuando, tras los primeros tiros, perdió el equilibrio o se le dislocó algo de su cuerpo; la cosa fue ,que bajó rodando en rápidas vueltas del altito en que había sido colocada. La recuperaron y recompusieron un tantito .
Poco después nos trajeron herido al bonísimo Coronel Segarra, accidente que sentimos mucho; se le condujo a una casa en la que se colocaron también otros heridos. Yo le hice la primera cura con un vendaje que llevaba conmigo para casos de urgencia. Tenia la herida en la pierna, y al descubrirla, saltó, como un chorro, la sangre, regándome gran parte del vestido. Entre otros herido había un zuavo valenciano, alicantino, llamado Plasencia, que tenía las dos piernas atravesadas; era un hombre excelente y de inmenso valor; parecía un moro, pero de los más negros. Me ocupé de los diferentes heridos que trajeron a la casa que acabo de indicar y a los que uno de los médicos militares hizo la primera cura.
En Ripoll seguía por buen camino el ataque. Hacia la noche fuimos a una casa que pertenecía a la población y lindando con ésta, en la que comimos y descansamos unas dos o tres horas. De madrugada atravesamos, a pie, con un guía, las calles de Ripoll mientras continuaba el ataque, muy satisfactoriamente para nosotros, el cual iba venciendo obstáculos tras obstáculos. Nosotros íbamos protegidos por la obscuridad, que hizo inadvertido nuestro paso por donde no hubiéramos podido darlo de día. Una vez fuera de la ciudad (digo ciudad, aunque me parece que es sólo villa; pero para mayor seguridad es mejor dar un titulo superior que inferior) y a su otra extremidad nos esperaban nuestros caballos, que habían dado la vuelta por las afueras, ya que naturalmente no pudieron hacerlo por el interior de la población, que no era nuestra todavía. Montamos en ellos y nos dirigimos hacia Campdevànol, un lugar muy próximo a Ripoll.
Dentro de este pueblo, durante la mañana, en un momento dado, faltó el petróleo y fueron a pedírselo a Savalls, pero éste estaba durmiendo; recurrieron entonces a Alfonso, quien tomó las medidas para procurárselo, consiguiendo enviarlo adonde se necesitaba. Durante la noche se habían hecho grandes progresos. Por la mañana la guarnición de Ripoll se defendía aún tenazmente tras de sus últimas obras de defensa, y como mi marido supo que una columna enemiga se encontraba en los alrededores de la plaza, a consecuencia de esta noticia ordenó a Savalls que mandara inmediatamente en la dirección adecuada, que le señaló, a Auguet, el segundo jefe de la provincia de Gerona, que se hallaba con su fuerza a poco más o menos dos horas cortas de Ripoll. Savalls contestó que era inútil, y ante las razones aducidas por aquel General, a quien había que suponerle enterado, pues disponía de sus confidentes y conocía al dedillo la topografía, del país y sus caminos, se conformó mi marido; mas poco después empezó a recibir informaciones más apremiantes, por lo que ordenó terminantemente a Savalls que cumpliera en el acto las instrucciones dadas y que enviara también un exprés al Coronel Bosch para que se reuniera con su pequeña fuerza a Auguet, a fin de impedir entre ambos que llegara el enemigo en socorro de Ripoll,. Evitándose así una sorpresa.
Entre los diferentes episodios del asalto a Ripoll recuerdo el acto traidor de unos cipayos que se defendían en la torre de una iglesia. Sacaron, por fin, la bandera blanca, señal de querer entregarse,
pero cuando se acercaron los carlistas les hicieron una gran descarga, matando a un par de los nuestros. Poco más tarde se puso fuego a la entrada de la torre y aquellos cipayos, sintiéndose asfixiar, bajaron, fueron hechos prisioneros, y más tarde, previo Consejo de Guerra, fusilados los culpables, en, número de cinco o seis.
Al mediodía del 23 de marzo de 1873 quedó Ripoll en nuestro poder y prisionera su guarnición.
Al recibir tan fausta noticia montamos inmediatamente a caballo para entrar en la población. En el camino encontramos a nuestros héroes que salían de Ripoll, dirigiéndose a Campdevànol; conduciendo los prisioneros y pertrechos de guerra conquistados. Nos saludamos, recíprocamente, con júbilo. En Campdevànol se dio un descanso a nuestras tropas y tiempo suficiente para que se prepararan la comida.
Nosotros estábamos en nuestro alojamiento ocupados en escribir, y don Vicente Ruiz, sentado junto a la ventana, hacia lo mismo, cuando de repente nos dice:
-¡ Aquí vienen’ ,
-¿Quién? ¿Quién? -preguntamos.
-La columna -fue la respuesta.
Corrimos a averiguar y, efectivamente, la vimos llegar precedida de su caballería. Nuestras ventanas daban sobre una gran pradera que se extendía entre Ripoll y Campdevànol y en ella se encontraba ya. Bajo un vivísimo fuego, y a distancia de unos doscientos metros del enemigo, que por fortuna se hallaba separado de nosotros por un canal, montamos a caballo, y las fuerzas que entonces se encontraban desparramadas en Campdevànol y sus alrededores se lanzaron, sin formación, a combatirla, guiadas de su propia inspiración, antes de que tuvieran tiempo de recibir órdenes y ebrios como se hallaban por su victoria sobre el adversario, rechazando al enemigo hasta Ripoll. La columna era bastante numerosa y la mandaba el entonces Brigadier Martinez Campos.
Pudo producirse esta sorpresa debido a que Savalls no cumplió la orden de Alfonso, quien le había prevenido, como ya lo mencioné, que enviara inmediatamente alguna tropa, y le indicó cuál, al sitio que le decía, a fin de detener a las fuerzas contrarias que seguramente acudirían en socorro de Ripoll, con lo que, al mismo tiempo, se evitaba la posibilidad de ser sorprendidos. Dados los términos rotundos en que mi marido había dado la orden, no puso en duda que hubiera sido cumplida como lo deseaba y mandaba; pero Savalls no sólo desobedeció, sino que omitió todo género de precaución. Esta falta era suficiente para trocar nuestro triunfo en descalabro, ya que la columna llegó a acercársenos hasta casi entablar contacto con nosotros, sin que nadie se apercibiera de su llegada. Por gracia de Dios no consiguió el enemigo ni rescatar los prisioneros ni recuperar el botín.
En la toma de Ripoll todos los nuestros rivalizaron en heroísmo, que reprodujeron en la acción que siguió a aquélla. Entre los héroes nuestros en el asalto de Ripoll hay que mencionar a don Martín Miret, que mandaba un batallón de Barcelona, y a nuestro primo don Francisco de Borbón. Después del combate nos dirigimos, todos juntos, a unos pueblos de la montaña, no lejanos del que acabábamos de tomar.
Inmensa era nuestra alegría por la victoria alcanzada con la conquista de Ripoll, pero pronto nuestro gozo se trocó en honda tristeza. Como ya lo he dicho, Alfonso había ordenado al Coronel don Jerónimo Galcerán que ocupara determinadas posiciones que le indicó, a fin de detener desde ellas a alguna columna que pudiera venir en socorro de la plaza atacada. Galcerán se situó por la parte de la Gleva. En efecto; el enemigo intentó el movimiento que había sido previsto por mi marido, y el heroico Coronel Galcerán cumplió entonces lo que Alfonso le había encargado, y, luchando con su acostumbrado arrojo, rechazó a la columna, pagando la victoria con su muerte. A su lado se batió, como un león, su hijo, de cortísima edad, casi un niño, que también resultó herido, aunque no de gravedad. Galcerán lo fue en la ingle y murió al día siguiente, a primera hora de la mañana, entregando su alma al Señor con la serenidad y la ardiente piedad que siempre resplandecieron en él.
Fue su muerte para nosotros una inmensa pérdida, pues era un excelente jefe que reunía muy altas cualidades: bizarrísimo, entendido militar, sumiso, humilde, para quien toda ambición era desconocida; servir a Dios y a la Causa era el objeto de su existencia.
La noche después de la toma de Ripoll la pasamos, con una parte de las fuerzas, en uno de los pueblos en que fueron distribuidas, y al día siguiente regresamos a aquella población. En ésta nos contaron el desconsuelo del General Martinez Campos, quien consideraba su derrota, inmediata a su llegada de Cuba, como fatal agüero de lo que le esperaba en Europa, y decía que ojalá se hubiera quedado en aquella isla. Si hubiera previsto el porvenir, en vez de entristecerle, le hubiera alegrado en grande su venida a la Madre Patria, que mucho le tenía reservado. Nosotros estuvimos muy bien alojados en Ripoll, en casa del amable matrimonio Bodellá; la casa tenia un confort moderno que no esperábamos. La señora era conocida por el sobrenombre de la Rubia de Ripoll; era muy bonita y tenia una espléndida cabellera y un precioso cutis. Me dijeron que su edad era de veintiocho años, y yo extrañaba mucho que a esta edad se pudiera aún ser tan bonita. No creía yo que a los veintiocho años, aunque casada, se le pudiera llamar joven. Los dueños de la casa, aunque no carlistas, eran muy buena gente.”

Las defensas de Ripoll el 1873

Transcripción de un documento manuscrito sin autoría, existente en l’Arxiu Comarcal del Ripollès,  que corresponde a la entrada de los carlistas en Ripoll el 1873.

Para hacerse cargo de como pasó la entrada de las fuerzas carlistas en Ripoll es preciso hacerse antes una cargo de como estaban distribuidas las fuerzas que guarnecían la población.
Estas tenían su cuartel en la plaza del Corral, que consistía en dos casas que forman una manzana aislada habiendo como obras de defensa dos tambores en opuestas esquinas y aspilleradas las ventanas y balcones. El total de la fuerza eran de ciento diez a ciento doce hombres que no estuvieron reunidos sino que ocupaban cinco puntos á mas del cuartel: eran estos puntos, la torre de la iglesia de S.Eudaldo; la de S. Pedro; casa D. José Sadurní; casa Rotllant de D. José Alibes y casa D. Mariano Rocafiguera; no había entre estas comunicaciones directas siendo los mas aislados los individuos de la torre de S.Eudaldo.
En estas condiciones se presentaron al mediodía del 22 de Marzo 1873 los carlistas frente a la población, en un numero de unos 400 hombres figurando entre ellos los príncipes, el infante D.Enrique, el cabecilla Savalls, Vila del Prat; una compañía de extranjeros que llevaban la vanguardia: unos pocos zuavos dirigidos por el holandés, unos artilleros mandados por el coronel Segarra y un cañón de pésimas condiciones.
No se les disputo la entrada, sino que las fuerzas se encerraron en el cuartel y guardias indicadas pudiendo los carlistas, sin grandes molestias, apoderarse de los puntos de la población que mejor les convenía y fueron principalmente los alrededores de la iglesia de S. Eudaldo, que es el punto á que dirigieron sus miras principales.
La iglesia de S. Eudaldo situada en el centro de la población, está rodeada de casas que la dominan por completo: tenía como obras de fortificación un tambor ó cuerpo avanzado sito encima de la puerta principal de la iglesia que está en el extremo norte de la misma, en la esquina derecha de la puerta hay la torre, en la parte sud hay la sacristía y en ella una ventana engrillerada y da frente a la plaza mayor o de la Constitución: la puerta de la iglesia era de madera, no cubierta con plancha de hierro, el atrio limitado por un cancel de madera y arrimadas a él las sillas de la iglesia.
Empezó en seguida un fuego nutrido entre los carlistas parapetados en las casas sitas alrededor de la iglesia y los carabineros: á balazos se destruyó el tambor construido encima la puerta y los carabineros y soldados que en el había tuvieron que abandonarlo y refugiada en el campanario de la iglesia desde allí continuaron defendiéndose pero no podían asomarse a las ventanas de la torre ni defender la puerta de entrada de la iglesia.
Dentro la misma torre se veían molestados porque los carlistas dirigían las balas a las campanas y por reflexión caían dentro la iglesia

Arxiu Comarcal del Ripollès

 

El claustro de Santa María de Ripoll XVI

Las piedras cuentan las historias que tus ojos dibujan

Capitel de la galería sudoriental, siglo XIV. Obrada por el taller de Jordi María bajo la abadiato del abad Ramon Descatllar y de Palasol (enero 1387 – 09 1408)

En la ciudad de Manresa se documentó el primer judío hacia el año 1274. De hecho es durante la segunda mitad del siglo XIII, cuando los judíos, dedos “catalanes”, aparecen en la documentación y por lo tanto podemos afirmar con rigor histórico la su presencia real en nuestro país. Por ejemplo en Vilafranca del Penedès y Tarragona la presencia de judíos comienza en 1257; en Puigcerdà, en 1260; Cervera y Montblanc, en 1261; en Balaguer, en 1263; en Vic, en 1266; en Santa Coloma de Queralt, en 1272 y en Camprodon y Agramunt el 1273. La aljama de la ciudad de Manresa -según el historiador Albert Benet- se formó por la inmigración de judíos de otras comunidades de Cataluña, y se ha documentado que vinieron de Barcelona, Berga, Cardona, Granollers, Vic, Ripoll, Villafranca, Camprodon, Besalú o incluso de Montpellier, que en aquellos años formaba parte del patrimonio condal del rey Jaume I.

La gran suerte que tenemos los historiadores manresanos es la disposición de los llamados Libros de los Judíos. Son 18 libros en total, que forman parte del fondo notarial conservado en el Archivo histórico de la ciudad de Manresa. Las escrituras están fechadas entre el periodo 1294 y 1391 y fueron autorizadas por el notario Jaume de Artés. La ciudad de Manresa, como muchas ciudades y villas medievales, tuvo dentro los muros de su ciudad una comunidad judía, centrada en el callejón llamado aún hoy Bajada de los Judíos, que se encuentra justo al lado derecho de la Casa de la Villa y llega hasta la calle Na Bastardes. Destaca el Liber secretariorum aliame Judeorum Minorise, los dos únicos ejemplares de este género de liber iudeorum conservados en Cataluña, el más extenso. Contiene un registro de documentos en general relacionados con la fiscalidad de la aljama de Manresa, validados entre 1342 y 1353. El Archivo Comarcal del Bages de Manresa, dispone de una de las series de libri iudeorum más completas de Cataluña, junto con las de Castelló d’Empúries, Vic y Besalú. El primero de estos volúmenes arranca en 1294 y el último termina cerca de cien años después, en 1392, un año después de los terribles pogroms (ataques a los callos) que sufrieron diferentes villas de nuestro país.

JUEUS A MANRESA – JOAQUIM SARRET I ARBÓS

Origen y desaparición de los judios en Manresa (1294-1392)

Acuerdos fiscales de prestadores judios forasteros en el
Liber secretariorum aliame judeorum Minorise
(Manresa, 1343-1346)

Bizcocho de nueces

Ingredientes:
· 7 huevos
· 250 grs. de nueces
· 50 grs. de fécula de patata
· 175 grs. de azúcar
· 1 cucharadita de canela molida
· Unas gotas de vainilla
Preparación – Elaboración:
Batir las yemas con el azúcar.
Agregar las nueces molidas y la fécula de patata.
Batir las claras a punto de nieve con tres cucharadas de azúcar e incorporarlas suavemente a la mezcla.
Engrasar un molde, echar la masa y hornear a 170º

 

Reposteria receptario sefardí

DEL HOSTAL DE LA CORDA A NIZA. EL FINAL DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA XX

3er Tercio de la Guardia Civil

Provincia de Gerona

Fiscal

Ruego a V. se sirva manifestarme si el dia 7 de junio ppdo tuvo V. noticia que fuese detenido por lla fuerza de este puesto el ex Comandante de los Mozos de Escuadra Carlistas de Savalls.

José Tenes

Q. D.G a V.

Ripoll 28 seten 1877

El Alferez  Francisco Moves Garcia

Al Sr. Alcalde Constitucional de Ripoll

 

Manuscrit Arxiu Comarcal del Ripollès

DEL HOSTAL DE LA CORDA A NIZA. EL FINAL DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA XIX

La Iberia 09/09/1876
Dice un colega:
«Hace algunos días dimos la noticia de haber desaparecido de Biarritz el jefe carlista Savalls. Esta desaparición obedeció á haber sido llamado á Burdeos para asistir á una reunión de legitimistas franceses y carlistas españoles, verificada la cual, y habiéndose exigido de Savalls que cooperase á la reorganización del partido, manifestó que estaba decidido á no tomar parte alguna en la lucha
de los partidarios de don Carlos.»

La Época 10/09/1876
Savalls y otros ex-cabecillas se han dirigido á París con objeto de esperar y recibir allí á D. Cárlos.
La Época 11/09/1876
El ex-cabecilla Savalls ha llegado á Burdeos de regreso de Paris, á donde habia ido á esperar á D. Carlos.
La Correspondencia de España 27/10/1876
Desde el día 1.° al 20 de este mes, los carlistas de Cataluña han experimentado las siguientes bajas: Muertos y heridos, 332; prisioneros, 238; presentados,818; han pasado la frontera, 705; total, 2003.
Además, nuestro ejército, durante los indicados días, se ha apoderado de 219 caballos, gran número de fusiles, sables, cajas de municiones, utensilios,un cañón Plasencia, dos cureñas la documentación de la diputación á guerra: ha destruido algunas fábricas de guerra y rescatado los soldados que existían en el depósito de Camprodon. Los resultados de la actividad de las operaciones no han podido ser mas satisfactorios, añadiendo á ellos la desaparición de los cabecillas Savalls, Gamundi, Montañés, Alvarez, Miret, Huguet, Vila de Prat, Cucala(hijo) y otros de menor importancia.

Fotografia del Rey Alfonso XII, la reina Mª Cristina i la princesa de Asturias (1880)

Wikimedia Commons

El claustro de Santa María de Ripoll XV

Las piedras explican las historias que  tus ojos dibujan

Capitel de la galería sudoriental, siglo XIV. Obrada por el taller de Jordi María bajo la abadiato del abad Ramon Descatllar y de Palasol (enero 1387 – 09 1408)

Notas de Sr. D. Tomás Raguer sobre el libro de Carles Rahola “Los judíos en Cataluña”, fragmento del capítulo VII Emplazamiento de la judería de Girona:
“La judería gerundense merece, por su importancia y renombre capítulo aparte.
Parece que la primera noticia que se conoce era un documento del año 983, que se conservaría en el archivo de Ripoll, del cual se infería que el conde beneficiario de Besalú había adquirido a los judíos el alodio llamado judaiquer, del condado de Besalú y establecido dichos hebreos en Gerona “.

 

Cementerio de los judíos

Foso de los judíos = campo de los judíos
Notas S. Tomás Raguer

 

Ninguna noticia he podido encontrar de los judíos de esta villa sino esta. A principios de siglo XVII (la primera vez que lo encuentro) era un campo cultivado pero con el nombre de cementerio de los judíos, que denota su origen, perdurando hasta ahora.
La primera noticia la he encontrado en un llebador de San Pedro (C-7 pag 9) “19 (marzo) hace Rafael de .. cerrajero de la presente ciudad por un campo que tiene cerca del puente de la madera a mano izquierda yendo hacia Ribes lo cual campo le fue dado en dote y se dice el cementerio de los judío veinte y cinco sueldos es cierto que los paga Antich Mourell tejedor.
Por los años de 1648 a 58 este campo era propiedad del notario Francesch Companyó como se ve en pleito a la comunidad de St. Pedro, por cuestión de un censal (letra T N78 plech III- ASP) y el campo está muy bien limitado. “Una pieza de tierra detenida de tres jornales poco más o menos llamada el campo de los judíos situada en la parroquia de Ripoll sobre el puente de la madera y Canal del Corral que tiene frente de las dos partes con el dicho canal de otro parte con tierras del camino Real y de otro parte con tierras del mas Surribes “En la fecha del pleito 1673 era propiedad de Sebastián Molinou zapatero (mismo T 78 y r. 138).
En un pleito de 1755 entre cabiscol del monasterio y algunos agricultores por cuestión del diezmo del maíz consta el terreno adonde tenía dicho a diezmar del cabiscol que el dicho terreno lo tenia situado a sol naciente con el torrente “vulgarmente nombrado del Puente de la madera alias de los Xacons “.
En el inventario de los bienes de la farmacia Rager y Dou de Pellicer hecho por su hijo en Peix Pellicer y Pagés 1873 (me facilitada copia auténtica fracisco Graells) consta el martinete del Sant y dice ser en “el termino de esta villa y pago llamado La Cruz de Corral con un huerto y demás tierras cultivadas y yermas anexas, conocidas las primeras con el número de Campo o Foso de los judíos “.

Arxiu Comarcal del Ripollès

Letuario de membrillo

La planta del membrillo procede de Oriente Medio, crece sin problemas en el clima mediterráneo y su fruto es una excelente fuente de vitaminas, fibra y minerales pero, ya que su ingesta va acompañada de mucho de azúcar, hay que tomarla con moderación. Combina muy bien con queso y frutos secos.

En la gastronomía sefardí, el membrillo o bimbrio es muy popular, y se cree que fue incorporado a la tradición por la influencia árabe.

Ingredientes:
· 1 kg de membrillos
· 800 grs. azúcar
· 10 clavos comestibles
· 5 ramitas de canela
· Agua

Preparación – Elaboración:
Lavar y secar los membrillos. Pelarlos y cortar en gajos. Poner parte de las pieles en una gasa y hacer un atillo.
En una cacerola colocar los gajos de membrillo y el atillo. Cubrir con agua a ras de los gajos. Agregar el azúcar, los clavos y la canela en rama.
Tapar y cocer a fuego moderado. Cuando estén tiernos, destapar y cocer a fuego muy lento hasta que se espese el almíbar y tome un color vino.

 

Memòria de Sefarad

DEL HOSTAL DE LA CORDA A NIZA. EL FINAL DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA XVIII

Diario Oficial de Avisos de Madrid 25/07/1876
Leemos en la Liberté que Savalls, general carlista, no ha ido á Servia como se ha dicho con oficiales carlistas y soldados garibaldinos. Encuéntrase en Niza donde ha fijado su residencia.
La Correspondencia de España 26/08/1876
Ha llegado á San Juan de Luz el excabecilla carlista Savalls.
El Imparcial 31/08/1876
Un periódico publica la siguiente relación de los puntos de residencia actual de los principales partidarios de D. Carlos:
Lizárraga y Tristany están en Paris; Dorregaray, Alvarez y Pérula en Burdeos; Mogrovejo, Berriz y Boet en Bayona y sus cercanias; Ceballos, Valdespina, Planas y Freixas en San Juan de Luz; Savalls en Niza, donde ha comprado una soberbia propiedad; Rodriguez en Poitiers; Fortun y Maestre en Pau; Pagés en Hendaya; Argonz en Hasparren; el duque de Parma y D. Jaime estaban en San Juan de Luz la semana pasada.
La Época 01/09/1876
De una carta de Madrid al DIARIO DE AVISOS de Zaragoza tomamos lo siguiente:
Varios jefes y oficiales procedentes de las filas carlistas que residían en Madrid salieron ayer con dirección a Biarritz, en donde se supone están en la actualidad otros jefes de mayor representación. Dícese que esto se relaciona con no sé qué planes que se atribuyen al renombrado Dorregaray; pero personas del mayor crédito desmienten semejantes rumores, y añaden que si algún plan tiene el jefe de las facciones del Maestrazgo, es sin duda reconocer el actual orden de cosas para vivir retirado de todo acontecimiento.
El cabecilla Savalls, segun carta recibida de Bayona, tan luego como se apercibió de que la policía francesa le seguía la pista por haberse pedido su extradición como reo de delitos comunes, se despidió de sus amigos para los Estados Unidos, y á las pocas horas desapareció de un pueblo de la frontera, sin que se haya tenido después noticia alguna de su paradero.»
El Pabellón Nacional 05/09/1876
Parece que él jefe carlista Savalls ha abandonado su residencia de Biárritz.

Hemeroteca BNE

DEL HOSTAL DE LA CORDA A NIZA. EL FINAL DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA XVII

La Correspondencia de España 25/02/1876
Esta tarde han salido para Francia Castells y Savalls, á quien han dejado en libertad los carlistas. A las tres de la tarde pasaban por …los once cañones carlistas que defendían las posiciones que hemos conquistado últimamente. En un alto han colocado una campana para anunciar cuando debían retirar las piezas. Así que estas han pasado el puente de acceso al camino de Lesaca, han cerrado los puentes.
El Imparcial 20/04/1876
Es necesario tener en cuenta también que el sanguinario y codicioso Savalls, el general en jefe del ejército carlista en Cataluña, ponia tasa á todos los empleos que daba, ya para ingresar en sus filas, ya para ascender en ellas á los que bien lo pagaban, y no sé, no sé si por recomendación especial de este Savalls, que ha sido el Rosa Samaniego de Cataluña, como Cucala ha sido el Rosa Samaniego del Centro, no sé sí por recomendación de Savalls (con quien tuvo una conferencia el capitán general de Cataluña, se habrá reconocido el empleo de coronel, ó de brigadier, ó de general que tenia en el ejército carlista á Freixas y á otros desertores de nuestro ejército.
La Iberia 04/06/1876
El señor SALAMANCA (dn Manuel): ¿Cree el gobierno llegado el caso de pedir al gobierno francés la extradición de los cabecillas Rosas Samaniego, Savalls y otros, encausados por delitos comunes, con objeto da que la vindicta pública sea satisfecha y de que, si vuelven á aparecer facciones, sepan que no hay impunidad?
El Globo 12/07/1876
Trieste 11.—Se dice que Savalls, con 21 oficiales carlistas y 230 garibaldinos han desembarcado en Dalmacia, y han sido internados por las autoridades austriacas.
La Iberia 13/07/1876
PARÍS 11.—La Presse publica un telegrama de Trieste fechado hoy, confirmando la internación en Dalmacia de Savalls y de otros carlistas y garibaldinos que se proponían alistarse en las filas del ejército servio los unos, y en las del Montenegro los otros.
El Boletín de Comercio 14/07/1876
París 11.—La Presse publica un telégrama de T r i e s t e fechado hoy, confirmando la internación en Dalmacia de Savalls y de otros carlistas y garibaldinos que se proponen alistarse en las filas del ejercito servio los unos , y en las del d e Montenegro los otros.

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Grupo de catalanes 1869

DEL HOSTAL DE LA CORDA A NIZA. EL FINAL DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA XVI

La Crónica de Cataluña 22/02/1876
Madrid 21, á las 4’30 tarde.—Savalls ha pasado la frontera.
La Crónica de Cataluña 22/02/1876
Desde el primero del actual hasta ayer mañana, se han presentado á indulto en Besalú, los carlistas siguientes:
El cabecilla Tremendo con su partida armada y equipada; el comandante de armas que fué de dicha villa, Prat; el cabecilla Barrancot con armas; la partida de Capdevila que se componía de treinta hombres, los cuales se han presentado instigados por el sargento primero de la misma Luis Frexas; un oficial del batallón de Savalls, tres sargentos primeros, cinco cabos, cuatro cornetas y cincuenta individuos. »
El Boletín de Comercio 24/02/1876
MADRID 22. —La desbandada de los carlistas principia. Dorregaray, Savalls y Perula han llegado á los Alduides con sus equipajes y bajo nombres supuestos. Gendarmería ha tomado medidas para conducirlos á Monleon. Veredas y caminos guardados.
—Parece que se ha dispuesto la ocupación del paso de los Alduides, cerrando así todo el camino de la frontera á los carlistas.
—Según noticias oficiales, han caído en poder del ejército hasta la fecha 36 cañones de los carlistas.
—En el fuerte de Monjardin encontraron nuestras tropas cinco Cañones y 800000 cartuchos.
—Han sido internados en Francia, tan solo en dos días, 500 carlistas.
El Solfeo 24/02/1876
Dícese que los cabecillas Savalls y Dorregaray han sido asesinados por los suyos.
No sé si será cierto; pero lo juzgo verosímil.

Hemeroteca BNE

DEL HOSTAL DE LA CORDA A NIZA. EL FINAL DE LA TERCERA GUERRA CARLISTA XV

La Correspondencia de España 05/12/1875
Savalls continua preso y ha sido incomunicado. Solo le faltaba esta muestra de gratitud de parte de sus amigos.
El Imparcial 10/12/1875
Hoy no publica la Gaceta noticia alguna referente á la insurrección carlista.
—La sentencia que ha recaído en la sumaria formada al cabecilla Savalls ha producido muy mal efecto á los carlistas, porque esperan que será análoga la de los cabecillas Dorregaray y Oliver, que continúan presos.
Añaden que Lízárraga domina el ánimo del Pretendiente y ha acusado á Savalls, Dorregaray y Oliver de no haberle querido prestar ayuda en el sitio de la Seo de Urgel.
—Anteayer se presentaron a indulto en Tafalla cinco carlistas armados.
La Correspondencia de España 15/12/1875
Por el correo de hoy recibimos las siguientes comunicaciones del
SERVICIO PARTÍCULA R POSTAL
de LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA.
Bayona, 10.
Según dice la Gironda de hoy, parece ser que el pretendiente tuvo una conferencia en Durango el dia 7 con Pérula, habiendo marchado éste á Estella y D. Carlos á Tolosa. A pesar de haber desmentido la Gíronda del 3 del corriente la noticia que en la mía del mismo día les daba acerca de la muerte del cabecilla Egaña, he sabido por persona que me merece crédito, que es cierta y muy cierta. Me dijo asimismo que Dorregaray había sido absuelto , mientras Savalls ha sido condenado á muerte por el consejo de guerra formado de orden de D. Carlos.
Hoy se ha recibido el correo fecha 7, á la hora de costumbre—P. y F.
Tortosa, 11
La Iberia 06/01/1876
En Tolosa vi á Tristany cantando la palinodia en medio de sus adeptos, de los cuales existen allí muchos, que se reúnen, y van á paseo; y sin embargo, el gobierno francés lo tolera (ignorando si nuestros representantes han dirigido alguna queja al nuestro).
Lo que pasa en Tolosa sucede en todos los pueblos y caseríos fronterizos desde Pau hasta Pont-Vendres, y á pesar de estar dispuestos á no hacer nada por el estado presente, siempre es una amenaza: son centinelas avanzados que en veinticuatro horas pueden invadir nuestras provincias cuatro ó quinientos hombres, y con algunos que se les añadiesen, darnos otra vez un qué sentir; todo expatriado que no tuviese salvo conducto de nuestro gobierno, debería ser internado, en los pueblos que abraza desde la frontera Suiza hasta la Lorena y Bélgica, no permitiendo estas aglomeraciones carlistas ea nuestra frontera.
Todo lo que no sea así, podremos decir que el gobierno francés es el que protege descaradamente á los amigos de nuestras discordias civiles, ayudando á encender la tea de la discordia para volver nuevamente á la guerra fratricida que tantos males ha causado á nuestra querida patria, digna de todos modos de mejor suerte. Ningún carlista de los que he hablado creen que Savalls esté preso por el pretendiente, puesto que si así fuese, le hubiera fusilado á las veínticuatro horas, porque no ignora los robos y su cobardía por los mismos amigos que eran antes del bandido; ellos le creen en Inglaterra ó en los Estados Unidos.»
La Iberia 23/01/1876
Parece que continúan presos en Tolosa de orden de don Cárlos el conde de la Jara y el jefe de Estado Mayor que fué de Savalls, don Alberto Morera.

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