El claustro de Santa Maria de Ripoll XII

Las piedras explican las historias que  tus ojos dibujan

Capitel de la galeria Nord-occidental del siglo XII con tres sirenas y un aguila, románica, construida bajo los abadiatos de los abades: Pere Ramón, Gausfred y Ramón de Berga

Las sirenas

Aunque su verdadero origen sea algo difuso, pues ya existirían en civilizaciones como la egipcia o la asirio-babilónica, nos atendremos a la mitología griega, pues de ella tomaría el cristianismo su iconografía, y adoptaremos el nombre de sirenas como referencia a la sirena-ave, hijas de Aqueloo –el dios Rio- y de una Musa (Terpsícore, Melpómene o Caliope), de la cual obtienen sus facultades para la música, el canto y el don de su elocuencia, pues eran capaces de relatar hermosas historias.
Eran inicialmente ninfas que acompañaban con sus canciones a Perséfone ( la Proserpina romana, hija de Zeus, reina del inframundo y en alguna tradición del Río Infernal); al ser ésta raptada por Hades, se convirtieron en híbridos de mujer y pájaro, como castigo de Demeter -diosa de la Tierra- al no haber impedido el rapto de su hija, aunque hay otras explicaciones como que las alas fueron un atributo concedido por Zeus (o solicitadas por ellas mismas, o la misma Demeter) para perseguir mejor al raptor.

Las harpias

Las descripciones dadas por los autores clásicos, como la de Hesíodo en su Teogonía -hembras voladoras, veloces y de hermosos cabellos- ayudan a confundirlas con las sirenas-ave. Si para los griegos todavía su principal ocupación era robar constantemente la comida de Fineo antes de que éste pudiera comerla, siguiendo instrucciones de Zeus, que quiso castigarle por “chivarse” de los secretos que guardaban los dioses del Olimpo. Ya con Virgilio la cosa se pone “fea”: No hay monstruo más aciago que ellas ni peste alguna más cruel o castigo de los dioses que haya nacido de las aguas estigias. Rostros de doncella en cuerpos de ave, nauseabundo el excremento de su vientre, manos que se hacen garras y rasgos siempre pálidos de hambre. Por lo demás, también serían conductoras de almas y raptoras de hombres. Después a su apariencia monstruosa se le unió el ser vistas como difusoras de suciedad y enfermedad, añadiendo a su tradición de agentes del castigo, el ser despiadadas, crueles y violentas. Esta es la versión que más se emplearía en la Edad Media.

Sirenas y harpias, una aproximación diferencial a su representación escultórica.

Codornices con uvas

Ingredientes para 1 codorniz
1 codorniz por persona, salada y empapada con jugo de naranja o de limón con el hígado y la molleja puestos dentro y bien atada.

para cada codorniz:
• 1 cebolla blanca grande
• 2 zanahorias
• 1 blanco de puerro
• 1/2 dl de aceite de oliva
• 2 cucharadas soperas de aguardiente
• sal y pimienta

 

1 racimo de uva de granos grandes y verdes, pelados. Hay que dejar un puñado entero para cada uno en la nevera
30 g de mantequilla fina
2 cucharadas soperas de miel de flores de montaña
2 rebanadas de pan integral

Preparación

Cocción: 5 min + 20-25 min.
Este procedimiento culinario se considera típico de Cataluña (según Martino)
Coloque las codornices en una sola capa en una cazuela untada con aceite. Deje que se doren de ambos lados durante 5 minutos con el recipiente destapado.
Flambear con el aguardiente y añadir las legumbres picadas. Poner agua en la tapadera y dejar cocer durante 15-20 minutos a fuego muy bajo.
Retire las legumbres y haga un puré fino, que mantendrá caliente.
Dentro una sartén, calentar rápidamente los granos de uva pelados con la mantequilla.
Hacer tostadas de pan integral, 2 o 3 por persona. Ponerlas. bien envueltas, en un cestillo. Llévarlo a la mesa.
Poner también en la mesa un pequeño pocillo con mantequilla y otro con miel de flores de montaña.
Al momento de servir, retirar las codornices de la cazuela y ponerlas en medio de la bandeja caliente. Verter alrededor el puré caliente y los granos de uva con su jugo.
Servir al mismo tiempo unos puñados de uva frescas en una copa de cristal con hielo. Debe ponerse una copita al lado de cada plato: así. cada uno puede hacer su mezcla: la codorniz con su aderezo caliente y tostadas de pan calientes con mantequilla y miel. Se come todo picando unos granos de uva helado.

Google books. Cuina medieval catalana: història, dietètica i cuina. Cossetània Edicions

Otra manera de casar las codornices con las uvas pasaría por escabechar las codornices y hacer una ensalada con escarola, zanahoria rallada, puerro cortado jardinera y tomates en daditos muy pequeños, mezclándolo con uva y piñones.

El claustro de Santa Maria de Ripoll XI

Les piedras explican las historias que  tus ojos dibujan

Frottage de unas letras en bajo-relieve de 7,5 mm de altura, que aparecen en el fuste de una de las columnas que hay en el cruce de las galerías suroriental y suroccidental debidas al taller de Jordi de Déu , y que corresponden a una tipografía Bodoni. Esta tipografía es clave dentro del estilo moderno aparecida a finales del siglo XVIII y que supone la culminación de 300 años de evolución de la tipografía romana.
Quien las grabó? y porque?

Hoy prepararemos un cóctel

Sea cual sea el origen de la palabra, los combinados existen desde la antigüedad. El primer coctel documentado data del siglo XVI, y algunas de las recetas más clásicas se prepararan desde hace muchísimo tiempo, ejemplo de ello es el coctel “Old fashioned”, un combinado de bourbon que apareció a finales del siglo XVIII. El Old Fashioned es un cóctel a base de whiskey rye (de centeno) o bourbon (de maíz).
El viejo libro del Bar Waldorf-Astoria de 1931 le da el crédito de su invención, o al menos su inspiración, al Coronel James Pepper, propietario del old 1776 whiskey. El coronel era miembro del club donde por primera vez se preparó la mezcla.

Receta
4 partes de whisky rye, bourbon, o blended.
1 terrón o una cucharada sopera al ras de azúcar.
2 gotas de amargo (bíteres) de Angostura.
1 golpe de agua o soda.
1 rodaja de naranja.
1 cáscara de limón.

Preparación
Poner el azúcar en el fondo de un vaso bajo, añadir el amargo de Angostura y agua. Mezclar hasta que se disuelva el azúcar. Con este almíbar pintar todo el vaso. Añadir la rodaja de naranja apretándola un poco para soltar algo de jugo. Añadir dos cubitos de hielo, servir el whisky y remover. Terminar con una espiral de limón (opcional) y 1 guinda al maraschino.
Algunos lo prefieren solo con la espiral de limón o sin las cerezas o con un poco de soda al final pero eso es gusto del consumidor.

El viejo libro del Bar Waldorf-Astoria de 1931

 

El claustro de Santa Maria de Ripoll X

Las piedras explican las històrias que tus ojos dibujan

Capitel de la galeria sud-occidental que muestra una sirena de una sola cola con espejo, siglo XIV, del taller de Jordi de Déu, construido bajo el abadiato de Ramon Descatllar i de Palasol ( enero 1387 – septiembre 1408).

Hoy estamos acostumbrados a considerar las sirenas como mujeres-peces. No siempre ha sido así, nada más lejos. La tradición Gréco-oriental representaba sirenas con la cabeza de una mujer y el cuerpo de un pájaro. Cuando se produce la sustitución de un tipo por otro? El tipo de pájaro hembra es el único que se encuentra en los textos hasta principios del siglo XII. Pero hay una excepción. Un tratado de finales del siglo VII o principios del siglo VIII, la Liber monstrorum, el Sr. Faral es tentado a atribuir a Aldhelm, abad de Malmesbury y Obispo de Sherborne, quien describe por primera vez las sirenas como “marinae puellae quae … a capite usque ad Umbilicum sunt virginal corpore tantum … scamosas piscium cálidas habiendo, Quibus en gurgite latente siempre “. Esta noción de una mujer-pez no fue recogida por la literatura hasta el segundo cuarto del siglo XII. Es entonces que se da como única existente o como otra posibilidad de la mujer-pájaro. Por otra parte, desde Philippe Thaon, algunos textos hacen de la sirena una mujer a la vez ave y pescado, invención que es ampliamente difundida a partir de entonces. Cómo se sitúa la sirena-pez dentro de la corriente de la tradición? Gracias al Liber monstrorum, explorado por Thomas de Cantimpré, seguramente, piensa el Sr. Faral, en una modificación del texto del Physiologus por parte de traductores bien intencionados. Las sirenas a menudo se describen como monstruos marinos.
Es tentador comparar la cronología establecida cuidadosamente los textos del Sr. Faral y la de monumentos esculpidos (pintura, escultura), estudiados, como se recordará, por la señorita Jalabert. M. Faral se pregunta si ciertas representaciones no son traducciones concretas de las descripciones contenidas en Physiologus y bestias. Sin duda, pero parece que en estos materiales la seducción de las formas (en este caso los modelos orientales o antiguos, como las Nereidas) es siempre más poderosa que la atracción de un texto. Otra pregunta, en todo caso, surge. Si ha habido una acción de literatura sobre el arte, no se ha producido también una reacción del arte a la literatura? – Rumania, 1953

La queue de poisson des sirènes
Jacques Thirion

REMOJÓN GRANADINO
Es uno de los platos más típicos de la cocina de Granada, el remojón de naranja y bacalao de clara procedencia árabe

INGREDIENTES:
Naranjas
Bacalao desalado en su punto de sal
Cebolletas
Huevos duros
Aceitunas negras
Aceite de oliva virgen extra

ELABORACIÓN
Pelamos y cortamos la naranja
Añadimos la cebolleta picada
Si el bacalao está salado, se desala y se asa ligeramente. Hay lugares donde el bacalao lo ponen sin desalar, simplemente desmigado muy fino. En otros esta desalado e, incluso, pasado por la plancha aunque luego se deje enfriar.
Agregamos el huevo duro….
Las aceitunas negras sin hueso y aliñamos con aceite de oliva.

Recetario andalusí

El claustro de Santa Maria de Ripoll IX

Las piedras explican las historias que tus ojos dibujan

El Devorador de almas (la boca del infierno), capitel situado en la galeria nord-oriental obrada por el taller del maestro Colí de Marville, siglo XIV, bajo el abadiato de Ramon Descatllar i de Palasol. ( enero 1387 – septiembre 1408)

Los artistas-artesanos medievales imaginaron y representaron el Infierno como un lugar heterogéneo envuelto en llamas con condenados en diversas posiciones, como un pozo abisal ctónico e insondable, como un espacio compartimentado para las diversas torturas; sin embargo, en los primeros decenios del siglo XI los monjes anglosajones optaron por representarlo como una boca bestial devoradora.

La representación del Infierno Devorador en la miniatura medieval

La adopción de la forma de un morro bestial abierto de par en par seria fruto, según una tesis inédita de Joyce Ruth Manheimer Galpern (1977), de la “coyuntura de la reforma monástica en las postrimerias del s.X y de las invasiones danesas de Inglaterra” que condujo a la búsqueda “de una iconografia del infierno que pudiera ser inteligible tanto por paganos coma por cristianos” (Sheingorn 1992: 7). De hecho, la primera figuración zoomórfica del infierno con la célebre boca abierta de Leviatán, parece que se documenta en la Angelomaquia del códice irlandés Caedmon (s. X).

El infierno en escena: Presencia diabólica en el teatro medieval europeo y sus pervivencias tradicionales.

Esto tiene cierta similitud con la mitología egipcia. Los condenados por el Tribunal de Osiris eran engullidos por el “Devorador de las sombras”, monstruo con cabeza de cocodrilo, cuerpo de león y piernas de hipopótamo.

HUESOS DE SANTO
Los huesos de santo son tradicionales en el mes de noviembre, cuando se celebran la festividad de Todos los Santos y el día de Difuntos. Se preparan en cañas o en moldes rizados.
INGREDIENTES
300 gramos de almendra molida, azúcar, corteza de limón, azúcar glas, baño o dulce de yema, dulce de ciruela, etc.
PREPARACIÓN
En un cazo se cuecen cuatro cucharadas de azúcar, medio vaso de agua y la corteza de limón hasta lograr un almíbar a punto de hebra fuerte. Una vez conseguido este punto, se añade la almendra revolviendo hasta unirlo todo bien.
A continuación, se retira el cazo del fuego dejando enfriar la mezcla. Ya fría, se pone la masa sobre una superficie lisa, espolvoreada con azúcar glas, y se rocía también la masa con azúcar, extendiéndola con el rollo pastelero hasta dejarla del espesor del canto de una moneda.Se cortan entonces cuadrados de cinco centímetros aproximadamente y se enrollan en unas cañas o palitos apretando los bordes para que queden pegados. Después, se retira el palito con cuidado y se deja secar un poco, antes de proceder a rellenarlos con el dulce de yema o de ciruela, crema de coco o cualquier otro ingrediente deseado.
Por último, se prepara un almíbar espeso removiendo con una cuchara de madera hasta que comience a blanquear; se bañan los huesos con este jarabe y se escurren. Se sirven una vez fríos y secos y pueden conservarse bien durante varios días.

La cocina de los conventos

 

Cuando Barcelona era uno de los principales mercados esclavistas del Mediterráneo

Las piedras cuentan las historias que tus ojos dibujan

Capitel de la galeria sud-occidental que muestra un barco, siglo XIV, del taller de Jordi de Déu, construido bajo el abadiato de Ramon Descatllar i de Palasol ( enero 1387 – septiembre 1408)

A principios del siglo XV, entre el 8,3% y el 14,3% de la población de la capital catalana era esclava.
Las primeras noticias sobre la presencia de esclavos en Barcelona se remontan a principios del siglo XI. Eran musulmanes que habían sido hechos prisioneros en las guerras contra el Islam. “Desde mediados del siglo XIV y durante buena parte del XV, el número de esclavos creció en parte por las graves consecuencias que tuvo la peste negra sobre la vida económica”, explica Armenteros. La epidemia había hecho estragos entre la población, había menos trabajadores, y por tanto se exigían salarios más altos. Para contrarrestar estas demandas, se recurrió a la mano de obra esclava, que se conseguía con la guerra contra el Islam y con el comercio de larga distancia, así como han demostrado las investigaciones de María Teresa Ferrer y Roser Salicrú.
En el puerto de Barcelona llegaban esclavos capturados en las costas dálmatas y el mar Negro, a las luchas entre cristianos y musulmanes en la Península Ibérica, el norte de África o en alta mar. Había mucha diversidad, pero la presencia de prisioneros musulmanes fue ininterrumpida y tuvo dos momentos álgidos: las conquistas de Mallorca, Valencia, Murcia y Menorca entre en 1229 y en 1287, y a finales del siglo XV, con la conquista de Granada y Málaga y las campañas contra las costas del norte de África. La guerra civil catalana de 1462-1472 afectó también el tráfico de esclavos y la presencia catalana en el Mediterráneo. Cuando terminó la guerra, Barcelona tuvo que reconstruir sus redes comerciales y el comercio se reorientó hacia el Atlántico. La capital catalana pasó a ser un mercado secundario. “Hubo, sin embargo, presencia de esclavos hasta finales del siglo XVIII. En 1799, en el Diario de Barcelona, aun se publicaban anuncios de ventas de esclavos “, dice Armenteros.

Article complert aparegut al diari Ara el 14-04-2016

Esclaus a la Mediterrània medieval: el cas català

Esclaus lliberts orientals a Barcelona segles XIV i XV

L’esclau com a inversió? Aprofitament, assalariament i rendibilitat del treball esclau en l’entorn català tardomedieval

Ser esclau a la Girona Medieval ( 1369-1486)

El claustro de Santa Maria de Ripoll VII. Jordi de Déu, el esclavo del maestro Cascalls.

Las piedras explican las historias que tus ojos dibujan

Capitel de escultura completa, casi exenta, en la confluencia de las galerías sud-occidental y sud-oriental, siglo XIV. Obrada en el taller de Jordi de Déu bajo el abadiato del abad Ramon Descatllar i de Palasol ( enero 1387 – septiembre 1408)

“A 9 de febrero de 1390, por contrato con maestro Pedro Gregori, cantero de Perpiñán, este se obligaba llevar 56 columnas de la mejor piedra de Vilafranca del Conflent, trabajarlas y pulirlas por el precio de 330 florines de oro de Aragón. A 11 de mayo siguiente, maestro Jordi de Déu, escultor de Barcelona, se comprometía trabajar por 150 florines, 50 capiteles con figuras, 28 bases y 28 cornisas, piezas todas bien acabadas como las que ya había ejecutado maestro Colí en la galería de poniente” .

La corta noticia conservada por el monje Olzinelles del contrato con Jordi de Déu nos hace saber que los capiteles debían ser con figuras, tales como los obrados por el maestro Colí en la galería de poniente. En esto se adivina la idea de los monjes en la continuación del claustro, que lo querían que resultara armónico del todo con la galería primitiva, y a ella en definitiva se adaptaron los escultores, saliendo airosos de los ábacos que en la galería superior de el abad Besora les resolvía ya el conflicto, y acomodándose como pudieron en los capiteles, sin suficiente espacio para figurar ciclos historias en serie tal como amaba la época, y recurriendo a resolverlos figuradamente a la manera que podrían haber resuelto una confrontación de dos cartelas. Artísticamente la obra escultórica resulta más exitosa en la galería de poniente, intervenida por el maestro Colí, y mucho más pesada y floja en la galería de levante y en cambio los temas vegetales son de una gran riqueza y finura de entrelazados en la galería septentrional que, según los contratos, resulta ser obra del maestro Jordi de Déu.

Notas inéditas sobre el monasterio de Ripoll. Eduard Junyent

 

La conservadora del departamento de Arte Gótico del Museo Nacional de Catalunya, Mª Rosa Manote en su tesis doctoral dice: Notable escultor de los siglos XIV y XV. Nacido en Mesina de familia griega. En una reseña biográfica se indica que fue capturado por un corsario catalán, mientras que en otra no se confirma tal hecho y sólo se menciona que los mercaderes catalanes solían acudir a fines del siglo XIV a Marsella a comprar esclavos de origen griego.
En Barcelona lo adquiere el escultor real Jaume Cascalls de quien aprendió el oficio. Mientras fue esclavo no tenía apellido y se hacía llamar Jordi de Déu.

Artistas esclavos

Emma Liaño Martínez en “ Jordi de Déu, un artista siciliano al servicio de Pedro El Ceremonioso”: Los términos que nos informan de estos aspectos fundamentales de su biografía son claros y escuetos. En un documento de 1377 el rey reclamaba a Georgio de Deo, greco…, que se hallaba en Cervera, para que ayudase a Jaume Cascalls en la terminación de unos «oratorios» que el anciano escultor había dejado sin terminar en Poblet. Un año más tarde, con motivo de los pactos efectuados con Bernat Pintor, para establecer una sociedad de colaboración profesional, el propio Jordi de Déu afirmaba ser maestre de images e de pinzel…, de la ciutat de Mecina…Y de nuevo el monarca, con sus requerimientos, alude a su baja condición social el 25 de febrero de 1377, con motivo de los citados «oratorios»: …que encontinent facats partir lo dit maestre Jacme ab lo seu esclau, qui es abte en aytals obres…, e incluso a propósito de los sepulcros de los infantes: …e con sapiam be que en aqueixes partides no ha persona tan abta a fer les dites tombes con Jordi, qui fou esclau de mestre Johan (sic) de Castays,….
No sabemos cómo fue sometido a esclavitud. Aunque la mayor parte de los esclavos que llegaban a Cataluña en la Baja Edad Media procedían de un lucrativo comercio, la llegada de Jordi de Déu al taller de Cascalls puede deberse más a razones bélicas que comerciales. Y, en concreto, a la intervención de las tropas de la Corona de Aragón a favor de Federico IV de Sicilia, hermano de Leonor, la tercera esposa de Pedro el Ceremonioso, cuando precisamente la ciudad de Mesina, punto vital del paso del estrecho, gestionó la llegada a la isla de la reina Juana de Napóles.

Jordi de Déu, un artista siciliano al servicio de Pedro el Ceremonioso

 

POTAJE DE LEGUMBRES CON BACALAO

INGREDIENTES
150 gramos de garbanzos, 150 gramos de lentejas,
150 gramos de alubias blancas, 150 gramos de bacalao,
100 gramos de arroz, 2 huevos cocidos,
1/2 cebolla, 2 dientes de ajo,
perejil, pimienta, aceite, sal.

PREPARACIÓN
Las alubias y los garbanzos deben remojarse desde la noche anterior. En una cazuela grande se
cuecen las alubias cubiertas con agua caliente, además de los garbanzos, las lentejas y una
ramita de perejil picado.
Entretanto, se asa el bacalao a la plancha, se le quitan después la piel y las espinas y se
desmenuza. Cuando las legumbres estén tiernas, se añaden el bacalao y un sofrito preparado con
los ajos y la cebolla picados muy menudos.
Cuando rompa el hervor, se agregan el arroz, un poco de pimienta y se rectifica el punto de
sal. Se mezclan bien todos los ingredientes y se cuecen hasta que estén en su punto. Antes de
servir, se deja reposar el potaje unos minutos y se adorna con los huevos cocidos picados.

La cocina de los conventos

Bibliografia:
– Jordi de Déu i l’italianisme en l’escultura catalana del segle XIV. Pere Beseran i Ramon. Ed: Diputació de Tarragona
– L’escultor de Déu (novel·la). Vicenç Aguado. Editorial Gregal

 

El claustro de Santa María de Ripoll VI

Las piedras cuentan las historias que tus ojos dibujan

Escarola, capitel de la galería sudoriental, siglo XIV. Obrada por el taller de Jordi María bajo la abadiato del abad Ramon Descatllar y de Palasol (enero 1387 – 09 1408)

La escarola se cree que tiene su origen en el Mediterráneo, expandiéndose en el siglo XIII por el resto de Europa, por estas fechas se empieza a cultivar la variedad rizada en Catalunya (la que muestra el capitel).

Ensalada de escarola, granada y trucha ahumada:
Una ensalada ligera, rápida de preparar y de buena presentación por el contraste de la granada con la escarola. La dulzura de la granada contrasta perfectamente con la ligera amargura de la escarola.
Se puede aliñar con una ligera vinagreta, donde el limón sustituye el vinagre.

200 gramos de escarola.
2 filetes de trucha ahumada
1 granada
El zumo de medio limón
4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
Sal.

Sustituyendo la granada por una naranja tenemos una fiesta de cítricos.

La cocina andalusí

El claustro de Santa María de Ripoll V

Las piedras cuentan las historias que tus ojos dibujan

Tritón y tritonisa, capitel de la galería nororiental obrada por el taller del maestro Colí de Marville el siglo XIV, bajo el abadiato de Ramon Descatllar y de Palasol (enero 1387 – 09 1408)

 

Las sirenas y el pecado.
Tres de las cuatro galerías del claustro muestran sirenas, dos en la galería Románica del siglo XII, una en la galería del taller del maestro Colí y una en la galería del maestro Jordi de Déu.
En la galería románica se muestran los dos tipos arcaicos, la mujer-pájaro y la mujer pez. En el románico un grupo de sirenas-pez se representan con cola bífida que sujetan con ambas manos. Pueden llevar instrumentos musicales que aluden a su canto mortal entonado con su voz cautivadora, también pueden sujetar algún pescado o gran caracola haciendo alusión al medio acuático en el que viven. Y a partir del gótico su atributo más común fue el espejo y el peine dando lugar al tipo iconográfico de las sirenas coquetas, porque el peine actuaba como símbolo de la seducción femenina y el cabello era un medio de seducción.
La sirena-pez, con la parte inferior pisciforme y cola única tuvo como modelo las tritonisas, compañeras de los tritones. Su aspecto es más seductor que el de las sirenas-pájaro y es por ello por lo que éstas están asociadas a los símbolos demoníacos, mientras las pisciformes se vinculan a la lujuria.

Las sirenas Laura RODRÍGUEZ PEINADO Universidad Complutense de Madrid Dpto. Historia del Arte Medieval

Empanada de trucha de rio

masa:
harina
un poco de levadura
aceite
sal

Para el relleno:
1 o 2 truchas según tamaño
4 huevos
aceite
1 cebolla
mantequilla para untar
1 yema de huevo
leche
sal pimentón
azafrán
cilantro

Se limpia el pescado, lo hervimos al vapor o en agua y sal (y especias, si se quiere) y desmenuzamos su carne reservándola. Se rehoga una cebolla muy picada con un poco de aceite hasta que quede transparente y se retira.
En una cazuela (mejor de barro) se baten los huevos, se añade la cebolla rehogada y las especias. Se bate todo bien tapando la cazuela. Para hacer la masa mezclamos en un bol un pellizco de sal y levadura, 3 tazas de harina de trigo y un chorro de aceite.
Después, vamos echando agua poco a poco, removiendo hasta obtener una bola que no se pegue a los dedos. Esta masa la dejamos reposar una hora y media en un bol con un paño húmedo por encima. Se parte en dos esta masa y se amasa y estiran ambas piezas con un rodillo haciendo dos láminas una mayor que la otra. En una fuente para hornear engrasada con mantequilla ponemos la masa estirada de mayor tamaño adaptándola a la forma de la fuente.
Rellenamos esta masa con el preparado de pescado que teníamos reservado de manera uniforme. Cubrimos este relleno con la otra masa cuidando de pegar bien los bordes y haciéndole unos orificios con un tenedor. Finalmente, metemos nuestra empanada preparada dentro de un horno precalentado a 200º grados de temperatura durante 45 minutos.

La cocina andalusí

 

 

 

El claustro de Santa Maria de Ripoll IV

Las piedras explican las historias que tus ojos dibujan

Capitel de la galería sud-occidental que muestra una oveja, siglo XIV, del taller de Jordi de Dios, construido bajo el abadiato de Ramon Descatllar y de Palasol (enero 1387 – 09 1408) y oveja Latxa.

Oveja raza ripollesa
La raza Ripollesa es una raza ovina autóctona del nordeste de Cataluña, que se considera que proviene del cruce de los ovinos que poblaban antiguamente los Pirineos centrales con individuos de tipología Merina llegados como consecuencia de la trashumancia.
(Dossier técnico, Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural)
La oveja merina se cree fue introducida en la Península por los musulmanes proveniente del norte de África.
La oveja latxa forma parte de las razas de ovejas del País Vasco y Navarra de pelo largo que no se han cruzado con sangre de ganado merino debido a la prohibición de las importaciones de animales exógenos.

Córdoba era seguramente la ciudad más culta y avanzada de occidente, y entre los siglos VIII y XII es crea un amplio flujo de intercambio entre la sociedad andalusí y la cristiana. Esto hace que los productos introducidos por los musulmanes se vayan haciendo habituales en toda la península. Habían introducido la berenjena, la alcachofa, los espárragos, las espinacas, el arroz, el melón, la sandía, las calabazas, el albaricoque, la granada, la caña de azúcar, el azafrán, la canela, el jengibre y la mayoría de cítricos. También nuevas formas de cocinar como las albóndigas, el escabeche, las empanadas, los milhojas, los fideos, los macarrones, los turrones, el arroz con leche, los buñuelos, y la mayor parte de los dulces existentes en la Península Ibérica.

CORDERO CON MANZANAS

INGREDIENTES:

1 kilo y medio de cordero ,
3 manzanas ácidas,
1 cucharada de mantequilla,
pimienta en polvo,
aceite,
sal.

PREPARACIÓN

Se pelan las manzanas, se cortan en cuatro trozos y luego en rodajas gruesas. Se cubre con ellas el fondo de una cazuela apta para el horno, se ponen encima la mantequilla y el cordero cortado en trozos pequeños. Se sazona con un poco de pimienta y sal, y se rocía por último con un chorro de aceite.
Se tapa la cazuela y se deja cocer a fuego moderado unos minutos antes de introducirla en el horno a temperatura baja, hasta que el cordero esté tierno. Durante la cocción debe regarse el cordero de vez en cuando con un poco de agua.
Se sirve muy caliente pasando el cordero a una fuente, regándolo con su jugo y rodeándolo con las manzanas.

La cocina de los conventos

El claustro de Santa María de Ripoll III

Las piedras cuentan las historias que tus ojos dibujan

Capitel de la galería Nor-occidental del siglo XII, románica, construida bajo los abadiatos de: Pedro Ramón, Gausfred y Ramón de Berga.

“…. las sirenas, criaturas traidoras y feroces, cantan alegremente en la tempestad Porque previene que con el mal tiempo las naves se Hund y los marineros morían de forma que ellas Tienen así comida abundante, Mientras que con el buen tiempo lloran Porque no obtendrán el botín deseado “

La tradición de los bestiarios francesas y sume influencia en la península ibérica. Lucía martín pascual (Universidad de Alicante).

Empanada de anguilas

para la masa:
500 grs de harina de fuerza
25 grs de levadura
taza de agua
aceite
sal

para el relleno:
1 kg y ½ de anguilas de río
6 dientes de ajo
perejil
aceite de oliva
azafrán
sal

Mientras dejamos crecer la masa, prepararemos las anguilas: Empezaremos para sacarlos toda la viscosidad que las recubre, tras las abriremos y limpiaremos su interior, también cortaremos la cabeza. Las aliñaremos con el ajo, el perejil, la sal y el azafrán y las regaremos generosamente con aceite. Con un poco más de la mitad de la masa hacemos la base de la empanada, ponemos las anguilas enteras formando un círculo. Cubrimos con la otra parte de la masa bien estirada y cerramos todo alrededor haciendo un borde. Le haremos un agujero en el centro para que salga el vapor y el adornaremos a nuestro gusto.
Se come levantando la tapa.

El libro de Sent Soví nos ofrece una receta de empanada de Lampresa.

Sent Soví (1324). Recetario medieval de autor anónimo redactado en catalán, el primer recetario conocido de cocina catalana y uno de los recetarios europeos más antiguos escritos en lengua vernacula.

El libro de Sent Soví