Guerra hispano-estatunidenca. Testimonis i repatriats XVII

Los barcos hospitales

Cuando celebró sus reuniones el Consejo Superior de Sanidad, hicimos notar los inconvenientes de utilizar barcos para hospitales de repatriados cuarentenarios. Nuestras observaciones no se tuvieron en cuenta, porque no los firmaba ningún sabio de los muchos que abundan en los consejos técnicos, además ¿quién se atreve á emitir una opinión contraria á las autoridades eminentes de la ciencia? Basta que se haga una indicación razonable, para acordar lo contrario, y así anda ello.

Aquellas nuestras observaciones se han confirmado por fortuna para nosotros, por desgracia para los sabios.

Dos telegramas, con rara coincidencia, anuncian desde la Coruña que aquellos barcos destinados á hospitales son, además de insuficientes para alojamiento determinado, inútiles y sin condiciones de holgura necesaria para la asistencia que requiere el enfermo, y la vida higiénica á que debiera sujetarse aquel organismo medio destruido por la fiebre en los asfixiantes campos de Cuba.

Y no ya solo resultan inútiles los barcos para este servicio, sino que no están construidos para servir de hospitales flotantes.

Hubiérase habilitado un campamento en Ibiza, hubiérase tomado como punto de cuarentena las islas Cies de Vigo, como dijimos cuando el Consejo de Sanidad discutía precauciones para los repatriados, y no se tropezaría en los momentos angustiosos del desembarque con que ni pueden estar los enfermos en los camarotes de los barcos, ni con libertad respirable en el lazareto de Oza.

Cuestión eterna de nuestra administración general. Desatender observaciones de las gentes y acordar aquello que inspiró la vanidad y el Yo. Y cuando se tocan las consecuencias del error y de la torpeza deprisa y corriendo habilitar alguna medida para salir del paso, aunque perezcan…los principios.

 

El Dia. Madrid. – 24 agost 1898

Guerra hispano-estatunidenca. Testimonis i repatriats XV

TROPAS DE REGRESO

El Alicante en la Coruña

Anoche á las nueve fondeó en el Puerto de la Coruña el vapor de la Compañía Trasatlántica Alicante.

Immediatamente se dirigieron al buque en una lancha del cuerpo de Sanidad militar el capitán general, los gobernadores civil y militar, el alcalde, el comandante de Marina y el representante de la Compañía Trasatlántica.

Se prohibió en absoluto que nadie se acercase á las inmediaciones del Aliante.

Las lanchas de los buques de guerra pidieron que esa diaposición fuese contravenida.

A bordo del Alicante regresan el general Ruiz, y treinta y ocho jefes y oficiales, de los cuales ninguno es de Artillería; el alférez del navio Reina Mercedes señor Pina; 102 individuos de tropa, pertenecientea á la marina y al ejército.

El número de soldados asciende á mil. Vienen además cien que no forman cuerpo.

El Alicante trae patente limpia.

Durante la travesía ocurrieron 60 defunciones, entre éstas las de un jefe y un oficial.

Todos los enfermos que regresan proceden del hospital de Santiago de Cuba.

Al acercarse al buque hospital la ancha en que iban las autoridades, un sepulcral silencio reinaba á bordo del Alicante .

Pocos instantes después las bordas estaban coronadas de soldados.

Enteradas las autoridades del cuerpo de Sanidad de las condiciones en que viene el buque, se aproximó á éste la lancha de las autoridades.

El capitán general dirigió á los repatriados un saludo en nombre da la Regente.

El alcalde les dio la bienvenida en nombre del pueblo coruñés.

El capitán general dió algunas instrucciones al jefe militar de la expedición.

Es director del hospital flotante el subinspector de primera clase D.Lorenzo de Castro.

El jefe del servicio es el subinspector de segunda clase D. Gavino Rivadella.

Los médicos mayores son los señores Mendoza, Sambral y Fernández; los médicos segundos los Sres. Iñigo y Agudo.

Los farmacéuticos, Sres. Fernández y Díaz.

Forman parte, además de ese personal médico-farmacéutico, treinta y dos sargentos y treinta y un sanitarios.

El director del hospital flotante dio cuenta al capitán general de las novedades ocurridas en la travesía.

Dijo que no necesitaba más personal para el servicio de los repatriados, pues el que tenía era suficiente para atender á todas las necesidades que impusiese la cuarentena.

Ignórase todavía dónde sufrirán la cuarentena el comandante y expedicionarios del Alicante.

El comandante del Patriota fué al Ferrol para consultar si se hacía cargo de los expedicionarios

E1 jefe del departamento le manifestó que carece de instruciones hasta que llegue la escuadra de Cámara, á la que dicho buque pertenece.

La real orden dispone que sólo vayan al lazareto los inválidos y convalecientes de fiebre amarilla.

Como no viene ninguno, pueden los expedicionarios pasar al Patriota, pero la Trasatlántica ha manifestado que puesto que este buque carece de sitio donde acomodarlos, si la cuarentena sólo ha de ser de cinco días pueden hacerla en el Alicante.

Se ha demorado la salida de éste, creyéndose que irán todos al lazareto.

A bordo del Alicante hay dos muertos.

El correo militar 24 agosto 1898

Guerra hispano-estatunidenca. Testimonis i repatriats XIV

Coruña 23,8 n.

Acaba de comunicar el vigía de Monte Alto que se halla á la vista del puerto el vapor Alicante, que conduce la primera expedición de repatriados.

La noticia circula rápidamente, el público, dominado por una gran ansiedad, comienza á invadir los muelles.

A causa de lo intempestivo de la hora, se cree que el desembarco será aplazado hasta mañana.

En el lazareto tienen cabida 638 personas cómodamente.

En el puerto se halla el trasatlántico Ciudad de Cádiz, procedente del Ferrol, que zarpará mañana para la Habana.

Ha dejado de ser crucero auxiliar y al efecto ha desembarcado en el Ferrol su tripulación de guerra y el armamento.

El trasatlántico va al mando del capitán D. Benigno Lavín.

En el Patriota se está procediendo á la colocación de camas.

Las autoridades se disponen á ir á visitar el buque.

Coruña 23. 9’23 a.

El Alicante fondeó sin novedad en las inmediaciones del lazareto de Osa á las ocho y cuarenta y cinco minutos.

Nadie ha comunicado con el trasatlántico.

Fueron bastantes los botes y lanchas de vapor que salieron al encuentro del barco con gente que esperaba llegasen en él parientes ó amigos.

En alta voz se pedían nombres de barco á barco y noticias de los ausentes.

Las autoridades habían tomado rigurosas medidas para que ninguna embarcación se acercase al vapor una vez fondeado éste.

Vienen bastantes atacados de fiebre amarilla, y mañana á primera hora se hará la clasificación de los enfermos.

Los graves pasarán integra la cuarentena en el lazareto.

En el Patriota serán recogidos los enfermos de males comunes y no contagiosos.

Reina gran actividad en las oficinas militares para ultimar la distribución de las fuerzas recién llegadas.

Tanto el gobernador militar como el civil despliegan una actividad y un celo digno del mayor aplauso.

Todas las clases sociales están animadas del mejor espíritu para hacer grata la estancia aquí de los que han expuesto su vida por la patria. M. Dafonte.

La correspondencia de España 24/08/1898

Guerra hispano-estatunidenca. Testimonis i repatriats XIII

La repatriación

Telegrama oficial

Santiago de Cuba 20.

Seis tarde de ayer, salió para Coruña vapor Isla de Panay, conduciendo general Ordoñez, batallón Andalucia, dos escuadrones de caballería Rey, fuerzas de artillería, ingenieros y enfermos marina.

Total, tres jefes, 95 oficiales y 1…. tropa.

Mismo día y hora salió para Vigo vapor Villaverde con batallón cazadores Puerto Rico núm. 19 y segúndo voluntarios Cuba.

Total, 3 jefes, 49 oficiales y 565 tropa.—Toral.

La correspondencia de España 23/08/1898

Guerra hispano-estatunidenca. Crònica de la guerra XVII

Más que Crónica de la guerra debiera titularse esta crónica de la paz, porque desde el día 12 en que se firmó en Wáshigton el Protocolo puede decirse que la paz es un hecho, faltando ahora solo discutir algunas cuestiones de detalle relacionadas con las condicioncs en dicho protocolo contenidas.

Por la importancia y trascendencia que tiene el mencionado documento, importancia y trascendencia que no hemos de encarecer desde el momento en que el protocolo abre un nuevo período á la historia de España, creemos oportuno reproducir el texto oficial del mismo.

La Ilustración artística, Barcelona 22 de agosto de 1898

Guerra hispano-estatunidenca. Retalls de premsa XXI

De Barcelona

El puerto en estado normal.

Barcelona 21. 2 t.

Se ha vuelto á animar el puerto.

Han llegado los vapores de Prats, que recogerán enorme carga, especialmente de comestibles, tejidos y calzado.

Prepáranse expediciones de otros buques que se hallaban amarrados al puerto, calafateándolos, carenándolos y disponiéndolos para recibir varios cargamentos depositados en los muelles.

Ayer llegaron los tripulantes de tres buques mercantes de vela, apresados por los yankees en el comienzo de la guerra.

Todos vienen irritados por el trato sufrido.

Figerola.

La correspondencia de España 22/08/1898

Guerra hispano-estatunidenca. Testimonis i repatriats XII

De Cuba

(nuestro corresponsal particular)

Nueva york 20,9 m.

El número de españoles repatriados que se embarcaron anteayer, es de 2.143 soldados, 109 jefes y oficiales, y cerca de un centenar de mujeres y niños.

Forman la mayor parte de la expedición los regimientos de Talavera y de Asia.

Su estado de salud es tan malo, que los medicos temen que mueran en el viaje las dos terceras partes.

El gobierno se propone autorizar á la compañía Trasatlántica para que flete cuantos barcos crea necesarios para ayudar la repatriación, con tal que naveguen con bandera española.

Con esta medida se facilitará tanto la repatriación, que podrá hacerse en poco tiempo.

La correspondencia de España 21/08/1898

 

Guerra hispano-estatunidenca. Retalls de premsa XX

Provisiones para Cuba.

Barcelona 20, 11’8 n.

Se han recibido aquí muchísimos cablegramas de Cuba ordenando á los comerciantes el inmediato envío de cuantos productos tengan almacenados.

La noticia ha producido mucha satisfacción.

En breve marcharán á las Antillas varios trasatlánticos con cargamento.

Actualmente hállanse haciendo carga los vapores Puerto Rico, Miguel Gallart y Conde Wifredo, esperándose otros que llegarán en breve.—Mencheta.

La correspondencia de España 21/08/1898

Guerra hispano-estatunidenca. Testimonis i repatriats X

De Santiago

(nuestro corresponsal particular)

Nueva York 16,5 t.

Un despacho de Santiago dice que el estado de las tropas españolas es en extremo aflictivo á causa de las epidemias.

La mortalidad es tan grande en el campamento español, que no habiendo manera posible de enterrar á los muertos, se hacen montones de cadáveres que se rocían con petróleo para quemarlos.

La correspondencia de España 17/08/1898